Escuelas capacitadas

Al comienzo de este proyecto, queríamos abarcar todo, llegar como Fundación a todos los niños y cobijarlos bajo un único uniforme, sin embargo, eso no siempre es lo mejor. Entendimos que en ocasiones no es tan rentable acobijar la mayor cantidad de niños, niñas y jóvenes, si no que podemos llegar a aquellos que llegan directamente a su proceso, sus docentes. 

Por tal razón emprendimos el trabajo de llegar con nuestro proceso a escuelas, fundaciones, proyectos sociales e instituciones deportivas en general, para que a partir de la comunicación que tienen con sus estudiantes, las actividades y las herramientas de trabajo, el proceso pueda ser mucho mejor.

Un proceso socio deportivo

Cuando un equipo de trabajo entiende que antes que jugadores son personas, entiende directamente como mejorar el rendimiento, la comunicación, el trabajo en equipo, y procesos multidisciplinarios que generen equipos de alto rendimiento, moderados y trabajados desde la sociedad. Que antes de ser un jugador sea una persona útil para la sociedad. 

Los equipos que han adaptado el proceso han entendido que sus estudiantes mejoran procesos tanto sociales como deportivos, cuando un estudiante tiene plena confianza en su equipo inmediatamente confía más en si mismo, porque sabrá que al perder un balón no irán todos encima de él, generando así retroalimentaciones mucho más eficaces, de mejor trabajo y de mayor duración.

”Que antes de ser un jugador sea una persona útil para la sociedad. .“

Generamos trabajo, damos herramientas, actividades y proceso en general que permiten al equipo deportivo generar mayor eficacia en sus procesos de enseñanza, generando menor capacidad de rechazo, y aumentando factores como autoestima, empatía, confianza, comunicación, entre otros.