Una jugada diferente

Hay formas de lograr sueños, acá logramos, una jugada diferente

A partir de procesos de interacción social junto a niños, niñas y jóvenes identificamos el acceso a herramientas, información, privilegios, entre otros a los que tienen acceso día a día, entendido simultáneamente como algo con puntos a favor y puntos en contra. Personas con acceso limitado a distintos datos y con barreras estructurales dentro de una sociedad desigual, destacada por la falta de comunicación asertiva, equidad de género, empatía, entre otros.

  

Por tal razón, una jugada diferente es el nombre del proyecto que demuestra que todo es diferente, porque las jugadas las hacen ellos, jugadas no solo deportivas, si no dadas por actitudes diarias, porque son ellos los que día a día demuestran que quieren superarse, superar esas barreras sociales que se les imponen y ser mejores de lo que los quieren ver.

El cambio empieza por mí

Después que ingresan al programa pasan un proceso de adaptación, donde comprenden que no solamente un "yo", que participan dentro de un conjunto de procesos comunitarios, que solos o solas no llegan de igual manera, que todos tenemos el mismo valor como personas y que es importante ponerse en los zapatos de los demás, que no se es más por tener mayores oportunidades ni menos por no tenerlas.

Así es el caso de uno de ellos, Keiner, con 11 años llega al equipo entendiendo que su capacidad individual podrá llevarlo a lo que desea, su sueño de ser futbolista profesional, sin embargo entendiendo que son sus capacidades y su esfuerzo individual el que lo logrará y que su equipo será parte del proceso de trabajo y acompañamiento del mismo, ahora, destaca con frases como "el talento gana partidos, pero el trabajo en equipo gana campeonatos", generando en su equipo fuerza, motivación, entusiasmo y compromiso con la meta grupal.

Igualmente, el equipo entiende que todo lo que se sabe, no se puede guardar para si mismo, porque guardado se queda, que cada uno puede y es importante que tenga la capacidad de enseñarlo a los demás, porque cuando el equipo juega con la capacidad que espera, los resultados son mejores. Porque conocen como se hace, porque se divierten y porque están comprometidos, inmediatamente el juego funciona mucho mejor.